¡Hola Lucia, Luca y Mariella!!!
Con un poco de retraso le escribimos las impresiones sobre nuestro viaje a Ecuador. Todavia no nos hemos reestablecido: somos todavía un poco de allá. Tuvimos muy altas expectativas sobre la calidad de la experiencia que nos preparamos a hacer, pero la realidad las superó.
A pesar de los pequeños extravíos por el mal tiempo( comprendible entonces las calles desmoronadas, aluviones o sencillamente capas de neblina que no nos permitieron ver a veces los paisajes, volcanes o de coger el tren de los Andes), huelgas etc.. El hecho es que velozmente hemos visitado muchos sitios especiales, conocido personas cordiales y nos hemos un poco enamorado, en particular de la gente y de los pueblecitos sobre los Andes... Así nos hemos aturdido al visitar la zona de Quilotoa( el mercado de Pujilì, a Tigua con Lucrezia Toaquiza al contarnos la historia de su familia de pintores, en Zumbahua recibir baldazos de los niños por el carnaval, mientras en los campos con los incansables campesinos a su trabajo, y la laguna emanaron una presencia cuya fuerza se sintió en cada respiración. O bien nos hemos perdido entre los gritos, humanos y de animales, en el mercado de los animales de Saquisilì (25 dólares un cochinillo... casi casi...), nos encantó la plaza de la artesanía y los comestibles: no sólo por los productos, sino también por las charlas con los vendedores, que nos hicieron pasar felizmente el día. También Guamote tuvo sólo que ser de paso pero observamos ciertos preparativos del famoso carnaval, aquello nos ha quedado muy dentro. Quizás su atmósfera pero las personas sobre todo... las personas, Emanuelle será algo que echaremos de menos más: y el CD que Wilson nos ha regalado sobre el Carnaval nos hace mantener vivo el recuerdo y la nostalgia de los pocas horas pasadas allí. Sobre Salinas haría falta escribir un tema: sobre todo aquí hemos prometido que el Ecuador no será un capítulo cerrado... ya por las informaciones recogidas y los contactos con los ex-colegas CTM de Sara, estamos preparando aquí material, alguna noche de foto-conferencia en nuestra zona, pero en general lo que hemos visto, quiénes hemos conocido, y cosa que hemos respirado caminando por las callejuelas, nos ha hecho concluir que no podemos considerar ya Salinas "cosa pasada". Quizás menos interesantes han sido Cuenca y Guayaquil, pero hemos pasado, en la una y en la otra, dos agradables tardes de relajamiento, entre paseos en el centro, cuy, iguanas, piscinas y saunas...
Amazonia y Galápagos: dos capítulos aparte. Amazonia es quizás uno de los lugares cuyo recuerdo quedará más vivo: dos días intensos de descubrimientos, algunos bonitas, otras extraños, siempre interesantes; ha ayudado mucho vivir en contacto con Enrique y la familia de Cecilia... Sara ha llenado de notas el diario, de las costumbres, las hierbas, los animales: Enrique y familia han sido un río en riada... cosa que dichosamente no fue el Rio Puyo, a pesar de la mucha lluvia y barro que nos hemos cogido. Galapagos: Cargó nuestras más altas expectativas y logró sorprendernos más allá de todo. Prácticamente todo lo que esperamos se realizó: Durante los snorkeling los leones marinos que nadaron alrededor nuestro y vinieron hasta pocos centímetros de nuestra nariz, los tiburones de cola blanca de 2m que aparecieron bajo el agua a pocos metros de nosotros, y fuimos obligados a desplazarnos para evitar pasar por las gigantescas tortugas marinas, fue esto el colmo... la guía que nos dijo que no nos acercaramos bajo el agua a las tortugas... y nosotros tuvimos que desplazarnos justo para evitar que vinieran hacia nosotros!!), las mantas, hasta los pingüinos, fotografiados mientras nos zumbaron bajo!!!!)... y sobre la tierra pequeños leones chupaban la leche de las mamás.. etc..., si Ema también hubiera visto un tiburón martillo, entonces la lista de los deseos hubiera esatdo justamente completa!
Es más la diversión también ha sido a bordo del Golondrina: un barco y una tripulación muy simpática, Fabián, el guía volcánico indígena, también: todo fue contagioso y una gran diversión compartir el crucero con los huéspedes, jóvenes y viejos(¿ efecto Golondrina?), con quienes estamos contactándonos fuera vía mail. La comida mucha y buena, el partido en Floreana, huésped-tripulación 3 – 0.
Nos faltan realmente los lugares y las personas que hemos conocido, son un cosa difícil de explicar. Tenemos decenas de páginas de diario y casi 3000 fotos para tratar de explicar el por qué... y este mail quizás estemos haciéndolo un poco largo, pero ustedes nos entienden. Pasará, pero indudablemente no completamente.
Chao
Sara & Emanuele
sari78@inwind.it
PODÉIS VER EL ÁLBUM FOTOGRÁFICO DE SARA Y EMANULE SOBRE:
http://fotoalbum.alice.it/emafoto/ecuador /
Sara y Emanuele
